
CARACAS – No es solo una cancha. No es solo un juego. Para nuestra comunidad en Caracas, el césped de los campos “Giuseppe Pane” y “Roberto Prosperi” en el Centro Italiano Venezolano es tierra sagrada. Es un lugar donde la nostalgia del «Bel paese» se mezcla con la vibrante realidad caraqueña, creando un vínculo indisoluble: el fútbol.
Mañana, se escribirá otra página de esta historia infinita. El telón se levantará para dar inicio a uno de los torneos más emotivos y esperados: el campeonato interno de la categoría «Super Veteranos». Equipos cuyos nombres resuenan como ecos del “calcio” – Parma, Napoli, Torino, Azzurra, Capri, Roma, Frosinone y Abruzzo – saltarán al campo no solo por una copa, sino por el honor de una tradición.
Este torneo, en particular, trae consigo un peso emocional aún mayor. Está íntegramente dedicado a Angelo Corbetta, una figura importantísima, un pilar en el panorama futbolístico del club itálico de Prados del Este.
Cuando, mañana a las 17:00 (hora de Caracas), el balón ruede en la cancha, no se tratará simplemente de fútbol «Super Veteranos». Será la apertura de un capítulo de la comunidad, de amistad que trasciende la edad, y de un amor por la “chica de los pentágonos” que la distancia y el tiempo no han logrado apagar.
Este campeonato es una cita fija en los corazones del CIV, y se evidenció hace pocas semanas, durante la final del primer semestre, cuando las tribunas se abarrotaron de fanáticos.
Hasta el 12 de diciembre, día previsto para la gran final, los campos “Pane” y “Prosperi” serán el centro emocional de la comunidad. Aquí, se compite deportivamente y se abraza, se goza y se sufre. El fútbol en el Centro Italiano Venezolano es el hilo invisible que mantiene unida una historia de emigración, de éxito y de orgullo. Es donde la cultura italiana y la venezolana se funden, donde un partido es siempre una «fiesta de familia».
Fioravante De Simone




