
CARACAS (21 de julio) – Hay algo en el terreno de juego del MetLife Stadium (Nueva Jersey/Nueva York) que evoca las pesadillas más oscuras para el fútbol argentino. Una coincidencia despiadada y casi increíble vincula dos de las derrotas más dolorosas de la historia reciente de la Albiceleste: la pérdida de dos títulos internacionales en el mismo escenario y siempre ante una selección vestida de rojo.
A distancia de diez años, la historia se repitió con contornos siniestramente similares, convirtiendo al estadio estadounidense en un auténtico tabú para los hinchas argentinos.
La primera etapa de este hechizo se remonta al 26 de junio de 2016. Se disputaba la final de la Copa América Centenario, una edición especial del torneo continental organizada en los Estados Unidos. Argentina, guiada en la cancha por Lionel Messi, llegaba a la gran cita como la máxima favorita. Esperándola en el MetLife Stadium estaba la Roja sudamericana: Chile.
Tras 120 minutos de batalla intensa y sin goles (0-0), fue la tanda de penales la que terminó condenando a Argentina. El error de Messi desde el punto penal y la posterior victoria por 4-2 de Chile dejaron a la Albiceleste sumida en la desolación, provocando temporalmente la renuncia del número 10 a la selección. Nueva York y la «Roja» chilena firmaron así una de las páginas más dramáticas para la Selección.
En 2026, diez años después de aquel doloroso capítulo, el escenario volvió a ser el MetLife Stadium, esta vez para el acto decisivo del Mundial. Y el libreto se repitió.
Del otro lado del campo estaba otra Roja, esta vez la europea: España. Desde el primer minuto, los españoles dominaron el juego con una posesión sofocante y una defensa impecable (solo un gol encajado en todo el torneo). Argentina resistió con tenacidad durante casi dos horas de juego, pero en el tiempo suplementario un gol definitivo de Ferran Torres le entregó el segundo título mundial de su historia a España.
Para Argentina, el MetLife Stadium de Nueva York guarda un doble sabor amargo. Ya sea el rojo de Chile o el rojo de España, la combinación entre el estadio norteamericano y una camiseta «Roja» se ha convertido en una auténtica maldición en la historia de los grandes eventos futbolísticos para la albiceleste.
Fioravante De Simone




