Vito Fassano, el primer vinotinto que llevó sus reflejos al extranjero

Salida de Fasano a los pies de Tostao. foto cortesia

 

CARACAS –  Un poema de fútbol dice lo siguiente: “El portero es un hombre solitario, viste diferente y tiene el poder de usar ambas manos. Vive confinado a su cárcel de cal. Su papel es dramático: En fracciones de segundos puede ser el héroe o el villano de cada partido”. Durante su carrera deportiva, Vito Fasano, vivió muchas veces esta experiencia: defendió con honor el arco del Deportivo Italia y la selección nacional. Fasano, puede presumir que es el primer portero criollo vinotinto que jugó en el exterior, lo hizo nada más y nada menos que con un histórico de Brasil: el Cruzeiro.

Ese jugador nace en Bari (Italia) un 15 de octubre de 1941. Llega a Venezuela en los años 50, cuando tenía 11 años de edad. Su familia, como muchos inmigrantes europeos llegaban a la tierra de Bolívar para escapar de los estragos que había dejado la Segunda Guerra Mundial en el viejo continente. Su padre, trabajaba en el mundo las construcciones. A su llegada a Venezuela, la familia Fasano se estableció en Puerto Cabello.

En la entrevista realizada vía telefónica, Vito nos confiesa: “Cuando llegué a Venezuela volví a nacer, ahora soy venezolano”.

Al terminar los trabajos en la localidad porteña, la familia Fasano se muda a la denominada “ciudad de los techos rojos” en el Municipio Chacao, zona que en aquella época era uno de los bastiones de la comunidad italiana a los pies del Ávila.

“¡Todos los días paseaba por las calles del Municipio Chacao! Siempre me entretenía viendo los juegos de fútbol que se disputaban en el Colegio San Ignacio. Un día, mientras disfrutaba de una de esas caimaneras, uno de ellos me dijo: ¡Epa Chamo! ¿Quieres jugar con nosotros? Obviamente acepté. Y como siempre pasa, al nuevo del grupo lo mandan al arco. ¡Ese día yo no fui la excepción!”

Ese día, Fasano gracias a sus refljos felinos fue el mejor de la cancha. Desde ese momento se convirtió en uno de los jugadores inamovibles del equipo. Esa elección, la agradecería años más tarde nuestro fútbol nacional.

“Ese club con el que me inicié estaba conformado por peluqueros y barberos italianos, el equipo se llamaba Juventus y ganamos la Coppa Italia, un torneo organizado por la comunidad italiana residente en Venezuela. Este torneo se jugaba en El Paraíso, participaban equipos con nombres que recordaban a los del calcio. El señor Tonino Cullo, propietario de Pastas Fiorentina, tenía un equipo en un torneo de tercera división y quiso que jugara con ellos. Con la Fiorentina, quedamos campeones y fui galardonado como mejor portero del torneo. En esa época tendría 15-16 años”.

Después de jugar con diversos clubes amateurs fue contactado por uno de los directivos del Banco Francés-Italiano. En los años 60, la entidad financiera  se animó a participar en el fútbol profesional venezolano y compitió en las temporadas de 1961 y 1962. El equipo no fue muy rentable para la organización bancaria y por ello desapareció. En su andar en el fútbol profesional, el Banco Francés-Italiano disputó 41 partidos y dejó un record de 16 victorias, 8 empates y 20 derrotas. Muchos de los jugadores de este club pasaron a reforzar las filas del Deportivo Italia, entre ellos estaba Vito Fasano.

“Cuando llegué al Deportivo Italia tenía 19 años. Los azules tenían un trabuco, en sus filas estaba el portero Luis Volpe QEPD, uno de los mejores de la época. Yo obviamente era su suplente. Un día, Volpe se lesiona en una de sus rodillas y yo entré en su lugar. Allí me convertí en el portero titular del Deportivo Italia, ese año quedamos campeones, eso fue en la temporada de 1963”, sumando el  Título para el acervo patrimonial de la institución.

El Deportivo Italia tuvo una min-crisis y algunas de las estrellas del cuadro azul pasaron a reforzar a otro club vinculado con la comunidad itálica en Venezuela: el Tiquire Flores, que jugaba de sede en el estado Aragua y era de propiedad de la familia Staccioli. La experiencia de Fasano y sus compañeros ex Dvo. Italia, en la denominada “ciudad jardín de Venezuela” dura una sola zafra (1964). Todos ellos regresan la siguiente Temporada 1965, a los pies del Ávila para volver a enfundarse la elástica azul. “¡Regresamos todos al Deportivo Italia! Esa temporada quedamos segundos”.

 

 

En su etapa con el Deportvo Italia, Fasano tuvo como compañeros de equipo a estrellas como: Luis Mendoza, Augusto Nitti, Carlos “chiquichagua” Marín, Freddy Elie, Manuel Tenorio, Vicente Arruda, Delman Useche, Rui da Costa, Alcyr Freitas y Bendezú Negri. El cancerbero azul tuvo como entrenador al brasileño Orlando Fantoni quien ganará tres títulos entre las temporadas 1961 y 1966.

“En la temporada 1967, durante la fase de grupos de la Copa Libertadores enfrentamos al Cruzeiro: nos derrotaron en los dos juegos (0 – 3 en Caracas y 3 – 1 en Brasil, n.d.r.), pero mis actuaciones bajo los tres palos no pasaron desapercibidas por los directivos del Cruzeiro que hicieron de todo para ficharme. Ellos me contactaron mediante el entrenador Orlando Fanatoni, que había jugado con ellos cuando era futbolista”

Según nos relata el periodista Eliezer Pérez, en la temporada 1967, debido a problemas entre la FVF (Federación Venezolana de Fútbol) y la Liga Mayor, los equipos de Venezuela,  Deportivo Galicia y Deportivo Italia, disputaron sus partidos de local en Perú (solo para enfrentar a Universitario de Deportes y Sport Boys). El mismo Eliezer Pérez nos comenta que el cotejó entre Deportivo Italia – Cruzeiro, disputado en el estadio Olímpico de la Ciudad de Caracas, un grupo de fanáticos se lanzó al terreno de juego, en medida de protesta, y colocaron una bandera en el terreno de juego que decía: “Viva la democracia, viva la autonomía universitaria”. Los azules perdieron 0-3 ante Cruzeiro.

“Por mi ficha el Cruzeiro le pagó al Deportivo Italia una cifra alrededor de 20.000 dolares. Yo no quería ser trasferido, aquí tenía todo lo que quería y era e arquero titular del Deportivo Italia. El que me convenció fue mi papá, me dijo: en ese equipo está Tostao y otras estrellas más. En ese momento el Cruzeiro era uno de los clubes más fuertes de Brasil”.

De esta manera, Vito Fasano se convierte en el primer portero vinotinto que lleva su talento al exterior. Según las investigaciones del colega Eliézer Pérez, el primer jugador venezolano que jugó fuera de nuestras fronteras fue: Vicente Ignacio Gómez que en 1931 reforzó a la Academia Roxbury, en los Estados Unidos.

“Cuando llegué a Brasil, descubro que delante de mi había seis arqueros. En esas condiciones nunca habría debutado con el primer equipo”.

 

Foto del Deportivo Italia. Cortesía Eliézer Pérez

 

Gracias a su talento inicio a escalar jerarquías en el “Time do Povo”. Su debut como titular fue en la Copa de Brasil. “Teníamos que enfrentar al Santos de Pelé en el estadio Morumbí. Entre el Cruzeiro y el peixe de Pelé no había una buena relación: el año anterior los azules de Bello Horizonte los habían derrotado al Santos en la final. Antes del esperado juego, Raúl, que era el portero titular se enfermó y el Mister del Cruzeiro me puso en el once titular. Ese día perdimos 2 -1, pero Pelé y su Santos no tuvieron vida fácil”.

La performance del cancerbero de la vinotinto fue tan buena que el diario “La Folha do Sao Paolo” lo designó como mejor jugador del juego junto a Pelé (autor de uno de los goles).

“Durante ese juego, le ahogué dos gritos de gol a Pelé, en los dos casos se me acercó y me abrazó. En este juego, recuerdo que la estrella brasileña lesionó a Procopio, que era uno de nuestros jugadores claves en la defensa. Gracias a este juego, me convertí en el portero titular del Cruzeiro durante todo el Torneo Roberto Gomes Pedrosa (nombre del Torneo Brasileño, n.d.r.)”.

Foto colección Eliézer Pérez

 

La experiencia con los azules del “Time do Povo” de Bello Horizonte (Br) duró un par de temporadas. “En el mes de diciembre de 1967, el campionato brasileño había terminado y yo tenía las maletas listas para venir a pasar las navidades con mi familia a Venezuela. En Brasil, no tenía ningún familiar, solo a mi novia. Pocos días antes de la fecha de mi vuelo, los directivos del club me llaman y me dicen che no podía venir a Venezuela. ¿El motivo? Ellos iban a participar en un cuadrangular en Manaos. Ese torneo terminaba el 22 de diciembre. Yo les dije que eso no era posible por mis compromisos familiares y que en mi contrato estaba estipulado el viaje a Venezuela. Ellos alegaban que yo tenía que ir. No llegamos a un acuerdo y de esa manera se terminó mi experiencia en Brasil”.

Después de una larga negociación, Vito Fasano regresa a Venezuela para enfudarse nuevamente la camiseta del Deportivo Italia. El portero sería uno de los protagonistas del denominado “pequeño Maracanazo”. El 3 de marzo de 1971, los azules se impusieron 0 – 1 ante el Fluminense en el mítico Maracaná de Rio de Janeiro.

“Fue un juego difícil. Si tengo que decirte la verdad, ese día tuve algo de suerte. Pero ese triunfo no lo hubiésemos logrado sin la ayuda de mis compañeros de la defensa. Recuerdo que después del pitazo final del árbitro los reporteros bajaron al terreno de juego y me preguntaban que como era posible que el Cruzeiro me dejó ir”.

SELECCIÓN DE VENEZUELA – Temporada 1966-67 . Foto cortesía

 

A lo largo de su carrera deportiva, Vito Fasano, defendió la camiseta de la selección venezolana en la Copa América 1967, edición que se disputó en Uruguay. En esa época, el torneo aún se llamaba Campeonato Sudamericano de Fútbol. El portero criollo disputó cuatro juegos: tres como titular y uno como suplente. Fasano, también defendió el arco de la vinotinto durante las eliminatorias rumbo al mundial México 1970 y en la Mini Copa del Mundo de 1972 en Brasil.

Vito Fasano, fue uno de los primeros venezolanos que jugó en el exterior. foto cortesía

En su andar con la selección nacional se enfrentó a jugadores como los chilenos Elias Figueroa y Manuel Saavedra, los uruguayos Pedro Rocha y Julio Montero, el argentino Silvio Marzolini y los brasileños Pelé, Tostao, Carlos Alberto, Wilson Piazza y Jairzinho. Fasano también participó en seis ediciones de la Copa Libertadores.

En 1977, Vito Fasano colgó los guayos y los guantes, pero algunos compañeros y dirigentes de la época lo convencieron y volvió a jugar. En 1981, se retiró definitivamente.

Después de retirarse del mundo del fútbol profesional, Fasano trabajó en una empresa que fabricaba vidrios para automóviles. En los Estados Unidos colaboró con la academa TFS, propiedad de su yerno Luis Carlos Mendoza (hijo del ex vinotinto Luis Alfredo Mendoza).

 

Fioravante De Simone